Presentación de la exposición. De izquierda a derecha: Jose M. Luna, Bernard Ruiz-Picasso; Patricia del Pozo y Miquel Barceló. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

«REFLEJOS. PICASSO X BARCELÓ». MUSEO DE ALMERÍA, 16 DE DICIEMBRE DE 2025 – 15 DE MARZO DE 2026

16/12/2025

Tras el éxito de público y crítica de la exposición Reflejos. Picasso x Koons en Granada el pasado año, El Museo Picasso Málaga presenta ahora Reflejos. Picasso x Barceló. Un nuevo proyecto que se inaugurará en el Museo de Almería (16 de diciembre de 2025 – 15 de marzo de 2026) y posteriormente se exhibirá en el Museo de Cádiz (25 de marzo – 28 de junio de 2026).

Más de un centenar de obras de Pablo Picasso, Miquel Barceló y piezas de las colecciones arqueológicas de estos dos museos andaluces pondrán en diálogo estilos y épocas, tejiendo un encuentro atemporal que enlaza tradición e innovación, memoria y modernidad.

Reflejos. Picasso x Barceló es un proyecto concebido y realizado en colaboración con Miquel Barceló, el Museo Picasso Málaga y la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, con el Patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Consejería de Cultura y Deporte.

Reflejos Picasso se inscribe en una línea de trabajo que busca extender de forma estratégica la presencia del Museo Picasso Málaga en el territorio andaluz, generando nuevas oportunidades para reinterpretar la obra de Picasso desde perspectivas contemporáneas. Cada capítulo propone un encuentro singular que permite mirar a Picasso desde nuevas perspectivas y resonancias, abriendo su obra a otras genealogías y temporalidades.

Así, tras el éxito de Reflejos. Picasso x Koons, presentada en la Alhambra y el Museo de Bellas Artes de Granada (diciembre 2024 - marzo 2025), la propuesta Reflejos. Picasso x Barceló ofrece ahora una oportunidad excepcional para descubrir en Almería y Cádiz las conexiones entre la obra del artista mallorquín y el legado picassiano, así como con piezas del pasado conservadas en ambos museos.

La peculiaridad de este proyecto expositivo es que pone en diálogo a Pablo Picasso y Miquel Barceló a través de uno de los medios artísticos más antiguos y universales: la cerámica. Sus obras se presentan junto a las colecciones arqueológicas de ambos museos, estableciendo un cruce transhistórico en el que prácticas de modelar el barro prehistóricas, antiguas, medievales y de nuestro tiempo, encuentran un espacio común.

La exposición invita asimismo a reconocer en Barceló ese eco constante de Picasso: una actitud experimental, una reinvención continua desde la tradición y una voluntad compartida de diálogo con el arte antiguo y moderno.


Vista de la exposición. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

EL ARTE DEL FUEGO

Desde los albores de la humanidad, el barro y el fuego se unieron para dar forma a la cerámica, uno de los inventos más antiguos y trascendentes. Con las primeras vasijas, el ser humano encontró un modo de conservar agua, almacenar grano y cocinar alimentos: objetos humildes que transformaron la vida cotidiana y garantizaron la supervivencia de las comunidades.

Pronto, aquellas piezas funcionales se convirtieron también en portadoras de símbolos: se decoraron con motivos geométricos, animales o escenas de la vida, convirtiéndose en testigos de creencias, rituales y formas de imaginar el mundo. El barro, moldeado con las manos, pasó a ser soporte de memoria. El comercio extendió la cerámica a lo largo de rutas terrestres y marítimas, llevando jarras, ánforas y cuencos de un extremo al otro del Mediterráneo. Cada pieza viajaba cargada de aceites, vinos o especias, pero también de estilos, técnicas y saberes que se mezclaban en los puertos y mercados. Así, la cerámica se convirtió en el arte de transformar tierra, agua y fuego en objetos útiles y a la vez trascendentes, en diálogo constante con la vida de los pueblos.

Reflejos. Picasso x Barceló propone comprender la cerámica como un lenguaje universal que conecta lo útil y lo trascendente, lo cotidiano y lo simbólico. La exposición subraya la persistencia del barro como materia de memoria y experimentación, y sitúa a ambos artistas dentro de una genealogía mediterránea de creadores que, a lo largo de milenios, han transformado tierra, agua y fuego en arte perdurable.


Vista de dos obras de la exposición. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

GEOGRAFÍAS DEL BARRO: VALLAURIS Y MALÍ

Para Picasso, la cerámica se convirtió en un laboratorio esencial de ideas tras la Segunda Guerra Mundial. En Vallauris, descubrió en el barro un medio dúctil que le permitía unir pintura, escultura y objeto, transformando platos, jarras y vasijas en cuerpos humanos, seres mitológicos o escenas cotidianas, y enlazando con las tradiciones alfareras de Andalucía y el Mediterráneo.

Barceló, por su parte, llegó a la cerámica en los años noventa, durante su estancia en Malí. Allí aprendió técnicas ancestrales de la comunidad dogón y convirtió un accidente en revelación: la cerámica se convirtió en un territorio de exploración donde lo ritual, lo corporal y lo experimental confluyen. Sus piezas llevan inscritas las huellas del proceso físico, convirtiéndose en superficies vivas que conservan la energía del instante.

Esta exposición, patrocinada por Fundación Unicaja, está comisariada por Miguel López-Remiro, director artístico del Museo Picasso Málaga; Tania Fábrega, directora del Museo de Almeria; y Laura Esparragosa, directora del Museo de Cádiz.

Afirma Miguel López-Remiro que mientras que para Picasso «la cerámica constituye no solo una forma de multiplicar su mensaje, sino también una vía privilgiada de articular tradición e innovación, memoria y modernidad», en Barceló la cerámica constituye «un territorio de exploración donde confluyen lo ancestral, lo corporal y lo experimental». Asimismo, el comisario considera que «estas dos ciudades - Almería en el Mediterráneo, Cádiz en el Atlántico, dos ciudades andaluzas abiertas al mar- son clave para comprender la evolución de este medio artístico y generar así, gracias a Picasso y Barceló, un juego de reflejos entre pasado, presente y futuros posibles».


Vista de la exposición. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería


El artista en la presentación de la exposición. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

DOS CIUDADES CON HISTORIA

Ubicadas en los contextos arqueológicos de Almería y Cádiz, las obras de Picasso y Barceló dialogan con vasijas neolíticas, ánforas fenicias y romanas, lozas islámicas y fragmentos de milenios de historia. Surgen así resonancias temáticas que atraviesan el tiempo: la figura humana y animal como arquetipos, el fuego como fuerza transformadora, la fragilidad como resistencia y los procesos de fragmentación y recomposición como testimonio del tiempo. Y el mar, alma compartida de estas dos ciudades, que gracias al comercio ha sido cauce de memoria, mestizaje y creación artística entre varias civilizaciones.

El Museo de Almería, fundado en 1933 y reabierto en 2006 en un edificio contemporáneo, reúne una de las colecciones cerámicas más significativas, con piezas que abarcan más de cinco mil años, desde el Neolítico hasta producciones actuales. Su propuesta expositiva, articulada en torno a la columna estratigráfica, permite comprender la evolución cultural del sureste peninsular a través de materiales de yacimientos como Los Millares o El Argar.

El Museo de Cádiz, ubicado en la Plaza de Mina desde 1935 y declarado Bien de Interés Cultural, es clave para comprender la historia y el arte de la ciudad. Su colección se organiza en tres áreas: Arqueología, Bellas Artes y Etnografía. Destacan los sarcófagos fenicios, esculturas romanas, pinturas barrocas de Zurbarán y Murillo, así como la singular colección de títeres de la Tía Norica. El museo ofrece un recorrido diverso que refleja la identidad cultural de Cádiz desde la antigüedad hasta la actualidad.

Reflejos. Picasso x Barceló es un proyecto concebido y realizado en colaboración con Miquel Barceló, el Museo Picasso Málaga y la Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso, con el Patrocinio de la Fundación Unicaja y la colaboración de la Consejería de Cultura y Deporte.


Presentación de la exposición. De izquierda a derecha: Jose M. Luna, Director de Actividades Culturales Fundación Bancaria Unicaja; Bernard Ruiz-Picasso, co-presidente de Fundación Almine y Bernard Ruiz-Picasso (FABA) y presidente del Consejo Ejecutivo MPM; Patricia del Pozo, Consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía; y Miquel Barceló, artista. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

Bernard Ruiz-Picasso y Miquel Barceló junto a los co-comisarios de la exposición, Miguel López-Remiro, director artístico del Museo Picasso Málaga, y Tania Fábrega, directora Museo de Almería. Foto: Chema Artero © Museo Picasso Málaga © Museo Almería

Exposición relacionada

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Museo de Almería