Tomas Kaiser
Meret Oppenheim, 1980
Fotografía
22 × 29 cm
Colección T.A.L., Hamburgo
© Foto: Archivo Meret Oppenheim

Meret Oppenheim (1913-1985) fue una creadora que formó parte del movimiento surrealista y tuvo un papel de relieve en el mundo artístico del arte europeo del siglo XX. Su obra, personal y libre, impactó no solo entre las vanguardias de los años treinta, sino muy significativamente en la escena artística del último tercio de siglo. Ella fue una de aquellas mujeres artistas cuyo trabajo se valoraba en un contexto global de inferioridad femenina, por lo que tuvo que esperar quizás demasiado tiempo para alcanzar el reconocimiento internacional que merecía. Con su arte traspasó los límites de los estereotipos de género, siendo ejemplo y estímulo para posteriores generaciones de artistas mujeres.

A través de más de medio siglo, este espacio estructura su trayectoria vital en cinco etapas que dan cuenta de la versatilidad técnica y libertad de estilo y pensamiento que la caracterizó. Por medio de una selección de sus obras, poemas, extractos de videos, fotografías y escritos hasta ahora inéditos en español, se presentan aquí aspectos de su vida y su trabajo que testimonian su concepción extensiva de la creación, que transciende al objeto y en la que integró la moda, el teatro, el carnaval, el cine o la poesía.

Meret Oppenheim. Reflejo de una época es fruto del trabajo realizado por el Museo Picasso Málaga para un proyecto expositivo que iba a abrir sus puertas en las salas del Museo en octubre de 2020. La que iba a ser la primera retrospectiva de la artista en España en los últimos treinta años tuvo que ser cancelada debido a la crisis sanitaria.

Primeros años

1928 - 1931

Curiosa, imaginativa y sensible, Meret creció en un entorno —su familia, los amigos de la casa, la escuela— que estimuló sus aptitudes para la escritura, el dibujo, la pintura, y en el que halló aliento y libertad para desarrollarse como artista. Sus obras de juventud revelan el talento y la elevada potencia creativa que sus padres, abuelos y profesores supieron detectar.

Surrealismo en París

1932 - 1937

Muy joven se introduce en el ambiente artístico de París, entonces enfocado sobre la escena surrealista, en la que brilla primero como modelo y luego como sobresaliente autora. Obtiene reconocimiento, pero, no obstante, su acusada independencia personal y artística la alejan de la etiqueta del surrealismo. Tras una estancia de cinco años, abandona París y regresa a Suiza.

Crisis

1937 - 1954

En Suiza Meret se enfrenta a casi dos décadas sombrías atravesadas por una larga crisis personal que con frecuencia la mantiene deprimida e inactiva. Apenas produce obra. Mientras Europa arde ella busca una salida. Con el tiempo, retoma su educación artística, adquiere confianza en sí misma y comienza a experimentar nuevos lenguajes y posibilidades expresivas.

Amigos artistas en Berna. Vuelta al trabajo

1954 - 1972

Viaja, ama, vive unos años felices. Se instala en Berna, donde logra dejar atrás su crisis. Reanuda su contacto con el mundo del arte y trabaja con energía. Realiza performances, colabora en montajes teatrales, actúa. Está en la punta de lanza de la vanguardia suiza. Las exposiciones se suceden: Basilea, París, Milán, Nueva York, Zúrich, Berna, Oslo, Estocolmo...

Reconocimiento internacional

1972 - 1985

Meret ya no abandona su posición destacada como artista de vanguardia. Explora siempre; escribe, sobre todo poesía. Es una figura pública que pone voz a la indagación sobre el proceso creativo. Se implica personalmente y a través de su obra en el debate sobre la situación de la mujer en ese proceso. Hasta su muerte en 1985 su obra recibe muy amplio reconocimiento.