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Alexander Calder (1898-1976)

Mercury Fountain (maquette)

1937–1943
Chapa de metal, madera, alambre y pintura, 88 x 105,5 x 106 cm
Calder Foundation, New York
© Calder Foundation, New York. Cortesía de Art Resource, NY
© 2019 Calder Foundation, New York /VEGAP, Madrid

 

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Calder fue el único extranjero presente en el pabellón de España en la Exposición Internacional de París de 1937, celebrada en plena guerra civil.

 

Allí, justo enfrente de Guernica de Picasso, fue instalada Mercury Fountain, cuya maqueta estamos viendo.

 

La obra presenta connotaciones simbólicas y de carácter político que pueden vincularse a los acontecimientos que se desarrollaban en aquellos momentos en España con las minas de mercurio de Almadén hostigadas por el bando nacional.

 

Calder recuerda cómo se inició en la idea de esta obra:

 

Habían pasado cuatro años desde que abandonamos París y vimos a muchos viejos amigos y yo representé mi “Circo”. Debido posiblemente a la Exposición Universal de París de 1937, un día fui con mi amigo Miró a ver el propuesto Pabellón Español para el que él iba a hacer una pintura de gran tamaño. Conocí al arquitecto del Pabellón Josep Lluís Sert.

 

Cuando vi lo que iba a exponerse en este Pabellón, que incluía el “Guernica” de Picasso, de inmediato ofrecí mis servicios para hacer una cosa u otra.

 

Sert estaba en contra de eso, pues obviamente yo no era español, pero más tarde, cuando recibió una fuente provista de mercurio de Almadén, que parecía una simple fuente de agua potable, me llamó para que le aclarase el dilema.

 

En un artículo que escribió en 1938 sobre el proyecto, Calder explica los distintos problemas técnicos que tuvo que afrontar para su implementación.

 

Empecé a una altura aproximada de un metro y vertí [el mercurio] sobre el plato, de contorno irregular y superficie enrollada, el cual era una forma dinámica en sí mismo. Después de que el mercurio gotease a través de él, pasó por una presa hacia un segundo plato, de superficie y contorno diferente. Fluyó a través de él creando una especie de laguna a su paso. El tercer plato era una rampa, con un embalse al final de esta, creando un estanque dentro del cual se podía derramar el mercurio. En su recorrido a través de esta rampa, el mercurio volvía al centro del estanque. Para darle más altura a todo el diseño, y para incrementar su movilidad colgué una cuerda verticalmente de una anilla en el centro, cuyo extremo más bajo caía sobre un plato de forma irregular, al centro del estanque, para que así el chorro de mercurio que pasaba por la rampa golpease el plato haciendo que este y la cuerda se balancearan. Del extremo más alto de la cuerda colgué otra cuerda más fina, de forma similar, cuyo extremo más bajo era un disco circular pintado de rojo, y de cuyo extremo más alto figuraba el nombre de las minas, Almaden, hecho de alambre de latón.