Main content

1944-1971 Paisajes Carnales

Durante los años de la guerra, Picasso pintó una serie de desnudos horizontales tan lúgubres e inmóviles como cadáveres. Sus desnudos tendidos de posguerra volvieron a la vida, desplegándose como los campos y colinas de un paisaje, mientras que sus esculturas verticales de chapa metálica invitan a la mirada del espectador a acariciar sus superficies y recovecos.

“El arte nunca es casto, me dijo un día Picasso, debiera prohibírsele a los ignorantes inocentes, no poner jamás en contacto con él a aquellos que no están suficientemente preparados. Sí, el arte es peligroso. O si es casto, no es arte”.

[Picasso en conversación con Antonina Vallentin, 1957]


Leer más

Esta representación de Jacqueline Roque (1927-1986), la segunda y última esposa de Picasso, con un brazo doblado y colgante, y las facciones caladas, se conoce en otras versiones. Una, en papel, permitió al artista decidir cómo y dónde doblar o “fruncir” el metal y experimentar con el tamaño y la distribución de las zonas caladas.

La figura de Jacqueline ocupa dos “secciones” de una chapa que ha sido doblada en tres hojas. Una de las hojas, entera e intacta, sirve de apoyo estructural y da mayor profundidad aparente al cuerpo. En el metal se han recortado los rasgos de la modelo: las cejas, los ojos, las orejas, la boca y las mejillas, un seno y un brazo. A excepción del brazo derecho, que pende del ecuador de la figura, todas esas formas se expresan mediante espacios vaciados, ausentes. Vistas desde distintos ángulos, las secciones de metal plano cobran volumen; al ocupar esos espacios vacíos y apropiárselos, el cuerpo adquiere profundidad y masa.

Las esculturas de metal recortado forman parte de la producción de Picasso en la década de 1960. La primera fue un ave de presa de gran tamaño (Spies 564). En general, estas obras metálicas recuerdan los papeles recortados que Picasso hizo en los primeros años cuarenta, durante la Segunda Guerra Mundial, y las siluetas elementales, sobre todo de animales y figuras de papel, que hiciera de niño. Según Lionel Prejger, Picasso inventó este tipo de escultura como manera de dar “forma permanente” a los papeles recortados que había ido guardando a lo largo del tiempo, pero de tal modo le inspiro el procedimiento que empezó a “recortar nuevos papeles cada día, en tal cantidad que era difícil seguirle la marcha" (Prejger, citado en McCully 1997, p. 259). […] También se ha sugerido que la obra de Picasso en metal surgiera simultáneamente a los juguetes de este mismo material que hacía para sus hijos.

De la colaboración de Picasso en los años sesenta con el escultor noruego Carl Nesjar, que había inventado un cemento especial para cubrir grandes superficies planas, nacieron varios importantes encargos públicos de esculturas de cemento colosales, algunas basadas en este tipo de construcción de formas recortadas y dobladas.

Esta imagen recortada de Jacqueline fue hecha en Cannes en 1961, el año en que ella y Picasso se casaron.

Fuente: Texto de Robert McDonald Parker “Mujer”. En Catálogo Colección Museo Picasso Málaga, 2003, pp. 359-360